... Cuando dos (o más) personas deciden vivir juntas que hagan un contrato si quieren y que en él estipulen lo que estimen convenientes para cuando las cosas vengan mal dadas o para que tenga uno defensa si el otro se quiere aprovechar o si tiene vicios ocultos que no resulten tolerables. En cuanto al matrimonio, dejémonos de historias de instituciones naturales, células básicas y demás prosa papal –eso sí, los creyentes y practicantes que practiquen, en uso de su libertad- y entendámoslo como una especie de contrato tipo cuyas cláusulas están fijadas de antemano, y allá se las componga el que se anime a dar ese paso en lugar de montárselo como quieran él y la con... ...