... Matrimomio. O de cómo no todo son ventajas cuando los conceptus jurídicos se licúan Vamos a comentar brevemente una sentencia, pero vayan por delante unas cuantas precisiones sobre lo que piensa un servidor de matrimonios y regulación jurídica de los asuntos del amor y el tálamo. Resumidamente, me atrevo a decir que se deberían privatizar al máximo las relaciones amorosas y/o de pareja. Con la libertad que afortunadamente hemos ido ganando, cada uno puede componerse su vida como quiera, compartir cama y, en su caso, gastos con quien le dé la gana, sea otra persona o varias, del mismo sexo o de sexo distinto. Va siendo hora de que apliquemos la presunción de que, entre personas mayores con capacidad para consentir libremente, cada cual debe estar a sus propios actos y defenderse como pueda y quiera en caso de conflicto. El Derecho es mal compañero de habitación y opera como un tercero, ese sí incordiante, que desbarajusta más que arregla y que muchas veces sirve para crear ...