... Parece que estén esperando la ola con los brazos abiertos. En otras palabras, si yo tuviese que enfrentarme a una gran ola, preferiría ir en un barco situado con la proa contra la ola antes que en uno situado en paralelo a la ola.
4. Ante una ola de diez metros de altura poco se puede hacer, pero con una alineación perpendicular a la costa y un frente máximo de 200 metros, tal vez hubiese sido posible construir un dique más alto y en forma de cuña que desviase la fuerza del agua hacia los lados. Eso significa que estaban en la superficie, ya que si hubiesen estado protegidos en un búnker subterráneo, tan blindado y hermético como merece el último recurso energético existente para mantener baja la temperatura del núcleo, no habrían sufrido un impacto directo de la ola.
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... Parece que estén esperando la ola con los brazos abiertos. En otras palabras, si yo tuviese que enfrentarme a una gran ola, preferiría ir en un barco situado con la proa contra la ola antes que en uno situado en paralelo a la ola.
4. Ante una ola de diez metros de altura poco se puede hacer, pero con una alineación perpendicular a la costa y un frente máximo de 200 metros, tal vez hubiese sido posible construir un dique en forma de cuña que desviase la fuerza del agua hacia los lados. Eso significa que estaban en la superficie, ya que si hubiesen estado protegidos en un búnker subterráneo, tan blindado y hermético como merece el último recurso energético existente para mantener baja la temperatura del núcleo, no habrían sufrido un impacto directo de la ola.
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... La revolución de la inteligencia de Cordeiro es análoga a la denominada Tercera Ola de Alvin Toffler o a la Aldea Global de Mc Luhan. LA SEGUNDA OLA DE MIERDA: Cuando te subes los pantalones y al estarte
abrochando te das cuenta que tienes que echar otra cagada. El matrimonio fracasó en los primeros meses, abocando a Isabel a la infelicidad que intentó compensar con una intensa y criticada vida amorosa en brazos de varios amantes y favoritos. ...
... Cuando se era primerizo se recibía con los brazos abiertos y los libros en presenten a todo aquel que se arrimaba a contar que quería hacer una exquisita investigación, una tesis doctoral de campanillas o un artículo de primera. Y vuelta a empezar cuando al nuevo se le abran los ojos, pero en una de éstas habrán pillado la ola buena y se habrán hecho titulares. ...