... Lo colgué en el porche de mi jardín y lo llené de granos y semillas. Luego los pájaros empezaron a hacer sus nidos bajo el porche, en la parra, cerca de la barbacoa, e incluso sóbrela mesa. Sobre las baldosas del porche, sobre las sillas, sobre la mesa.... ¡en todo! Al cabo de cierto tiempo no conseguía ni siquiera poder sentarme en mi propio porche. Hice limpieza y puse todo en orden, eliminando incluso todos los nidos del porche. Muy pronto mi porche volvió a ser aquello que siempre había sido: un lugar tranquilo y sereno, sin ningún alborotador reclamando "el derecho a comida gratis". ...
... Regresamos a casa a León y al día siguiente en el pequeño porche delantero apareció una lagartija de tamaño más que considerable, que nos acompañó todo el verano. Al llegar a casa, hace poco más de una hora, coloqué en agua los ramos, para que el calor no los marchitara, y los dejé en el porche, a la sombra. ...
... Pedro Hernández del Olmo, Abogado Abogado en ejercicio en Zaragoza (España). Ex Secretario de Cámara de la Propiedad Urbana viernes, 19 de noviembre de 2010 ARRENDAMIENTOS URBANOS Y OBRAS (2) El art. 23 de la LAU1994 prohíbe al arrendatario , sin el consentimiento del arrendador, expresado por escrito, realizar obras que modifiquen la configuración de la vivienda o que provoquen una disminución en la estabilidad o seguridad de la misma. En el mismo sentido el TRLAU1964 (art. 114. 7ª) configuraba como causa de resolución del arriendo que el arrendatario llevara a cabo ese tipo de obras sin el consentimiento del arrendador. Para la interpretación de estos preceptos hay que partir de la afirmación contenida en la STS de 18 de diciembre de 2008: No todas las obras realizadas por el arrendatario, sin conocimiento del arrendador, conforman la causa prevista en la norma, sino solo aquellas que la misma señala y considerar por tanto que las obras que determinan ese cambio de ...
... Primera Instancia:
l Juzgado de primera instancia desestimó la reclamación por considerar que los hechos se debieron a un caso fortuito y que ‘cualquiera que fuese el número de alumnos existentes en el porche, el accidente hubiera sido igualmente inevitable ya que derivó de una reacción súbita’. ...
... Y los perros ovejeros jamás volvieron a hacer una huelga, mientras desde el porche complacido queda el amo, acariciando los mastines, mientras las ovejas sufren ser diezmadas pese al esforzado sacrificio de los perros ovejeros. ...