... Por Josan García Una de las cosas que abordamos en el curso celebrado la semana pasada es la forma financiera de llevar un despacho. Este es un punto que por lo general despierta curiosidad además de ampollas y alguna cierta alergia, y lo cierto es que a pesar de que es de lógica aplastante la necesidad de una planificación financiera “básica” y propia de “cualquier” negocio, la misma suele brillar por su ausencia en la mayoría de despachos pequeños y en más de un mediano. Las causas son variadas pero se pueden resumir en las siguientes: Miedo atroz a lo que significa un “desarrollo financiero” y a un cálculo de costes, basado esencialmente en el hecho de que no se tiene la menor idea de cómo abordarlo, cuando la realidad es que si sabes las 4 reglas básicas de las mátematicas y le echas un pelín de sentido común el tema es mucho más sencillo de lo que parece Cierto reparo a usar la hoja de cálculo y al abandono del “sagrado refugio letrado” ...