Pregunta:
... Estoy casado desde hace cinco años en régimen de gananciales, con un maravilloso hijo de cuatro años nacido constante matrimonio. Antes de casarnos, durante los dos años de noviazgo, ambos mantuvimos siempre cuentas separadas: cada uno titular de la suya estando el otro como autorizado (en dichas cuentas personales cada uno recibía su nómina y esa misma cargaba sus gastos personales), más una tercera cuenta en la que sí figurábamos los dos y en la que se atendían los gastos comunes de la pareja. Al no tener esta tercera cuenta ingresos por nómina, los gastos comunes que en ella se adeudaban se cubrían con traspasos mensuales de igual cuantía desde nuestras respectivas cuentas personales. Esta misma dinámica a la hora de operar en lo económico se ha seguido mantenido a lo largo de los cinco años que llevamos casarnos en gananciales, por lo que durante todo este tiempo hemos venido manteniendo una oficiosa separación de bienes dentro de una sociedad de gananciales ...