Pregunta:
... A partir de ahora, dijo la ministra de Igualdad, las españolas tendrán garantizada la seguridad jurídica para ejercer sus derechos de mujeres libres. A partir de ahora, dijo el presidente, ninguna mujer irá a la cárcel por abortar. Pues bien, ambas proclamaciones, a partir de ahora, no son más que las dos caras de una misma falsedad: Nadie tiene derecho a matar a nadie, ni por ser mujer ni porque la víctima sea un ser no nacido, es decir, indefenso y expresamente protegido por la Constitución; y nadie en España está en la cárcel por abortar. Pero, sobre todo, lo que pretendían los dos dirigentes socialistas era justificar la aprobación de una ley que sólo habían reclamado los grupos feministas radicales y que va en contra de los sentimientos y de las convicciones morales de un amplio sector de la sociedad española. Celt: Debemos evitar la moralidad del aborto y discutir o debatir el aspecto político del feminismo radical en España ...